Alex Orellana

Magíster en psicología clínica con especialización en psicodiagnóstico e intervenciones terapéuticas.
Sobre Mí

Agenda tu hora

Completa el formulario para agendar.
Agenda aquí

Terapia Psicológica para adultos y adolescentes - Psicoterapia Online.

Trabajo como psicólogo clínico con diez años de trayectoria en el ámbito público y privado, acompañando a personas de contextos urbanos, rurales y migrantes. Cuento con un Magíster en Psicodiagnóstico e Intervenciones Terapéuticas y actualmente me dedico principalmente a la práctica clínica particular, recibiendo derivaciones desde instituciones educativas, universitarias y del mundo laboral.


Complemento mi trabajo con la supervisión de procesos formativos y una participación activa en espacios de estudio y formación continua en psicoanálisis, algunos de los cuales he coordinado. Mi enfoque integra una perspectiva crítica en derechos, género e interculturalidad, al servicio de una clínica psicoanalítica rigurosa, sensible al contexto y a la palabra de quien consulta.



Lo que exploramos juntos

Cómo trabajo

El proceso terapéutico

Cada proceso es singular. Esto es una orientación general de cómo solemos comenzar y avanzar juntos. Un espacio para pensar lo que duele, lo que insiste y lo que aún no encuentra palabras.
Todo proceso comienza con una primera sesión: un espacio para que puedas decir qué te trae, en tus propios términos. En este encuentro inicial también definimos el encuadre —frecuencia, modalidad y condiciones del trabajo— de manera clara y acordada. No hay formularios ni cuestionarios preestablecidos; lo importante es que exista un lugar donde algo pueda empezar a decirse.
En las sesiones iniciales vamos delineando el contexto, la historia y aquello que está en juego. Este período permite que el proceso tome forma a tu propio ritmo, sin imponer metas prefijadas. Más que planificar resultados, se trata de ir construyendo un hilo conductor que dé dirección al trabajo.
El tratamiento no responde a una estructura rígida. Hay casos que requieren un trabajo breve y focalizado; otros se despliegan con mayor profundidad y extensión en el tiempo. El ritmo y la duración no los define un protocolo, sino lo que cada persona trae y lo que va emergiendo en el vínculo terapéutico.
Todo proceso tiene un final. A veces llega cuando algo se ha resuelto o comprendido; otras, cuando la persona descubre que ya no necesita este espacio de la misma manera. Ese momento no se programa: se reconoce. Y cuando llega, se trabaja también ese cierre.
Aquí encontrarás una escucha atenta, sin juicios y sin prisa. Un lugar donde tu palabra tiene valor y donde podemos pensar juntos aquello que duele, que se repite o que aún no logra decirse del todo. No ofrezco soluciones rápidas ni recetas universales: ofrezco un trabajo serio, cuidadoso y orientado a tu singularidad.
Si sientes que hay algo que insiste o que te gustaría comenzar a trabajar, podemos tener una primera conversación para ver si este es el espacio adecuado para ti.
Agenda tu hora aquí

Testimonios

Testimonio I

Con Alex la terapia no se trata de que tus familiares te escriban cartas o hagas un listado de fortalezas y debilidades sino que es mas bien un proceso de autoconocimiento y critica a nuestro comportamiento y que situaciones nos llevan a actuar de una u otra manera.

E. P.

Testimonio I


Testimonio II

En mi proceso terapéutico encontré un espacio seguro y cómodo. Durante el proceso trabajamos temas de confianza personal, relaciones amorosas, situaciones familiares y desafíos en mi trabajo, especialmente relacionados con el liderazgo.


Testimonio II

Destaco su profesionalismo, empatía, acompañamiento y capacidad para escuchar sin juzgar. Gracias a este espacio pude conocerme mejor, fortalecer mi autoestima y enfrentar distintas situaciones con más seguridad y tranquilidad. Estoy muy agradecida por el acompañamiento recibido y recomiendo plenamente su trabajo a quienes estén buscando apoyo psicológico profesional y humano.

F. T.

Testimonio III

Alex es parte de mi vida hace ya casi 6 años y el literalmente me salvo la vida, su presencia llego en el momento mas crucial de mi existencia donde no sabia que hacer de mi, como actuar, que hacer, que pensar estaba en un estado emocional horrible. Anteriormente tuve otra psicóloga con la que jamás pude conectar en el 100% y con Alex desde el día 1 sabia q no lo quería soltar mas


Testimonio III

que el era mi única salvación y no me equivoque gracias a el soy una persona totalmente diferente hoy en día, mas madura emocionalmente, me ayudo a crecer y mejorar como persona y como mujer.
Cada vez que paso por algún momento complejo, pienso que me diría Alex en esta situación? cada vez que me tengo que relacionar con alguien nuevo pongo en práctica lo aprendido con Alex. Es una persona amable es bondadoso, justo, conciliador. Gracias por tantos años de sabiduría y hacerme mejor persona ayudarme a salir adelante a pesar de todo.

L. Y.

Testimonio IV

Mi experiencia con Álex fue mi primer acercamiento a la terapia psicológica, y al comienzo me costó comprender el proceso y conectar con lo que significaba realmente trabajar en mí mismo. Sin embargo, gracias a su profesionalismo, capacidad de escucha y acompañamiento constante, logré enfrentar situaciones emocionalmente complejas desde una perspectiva mucho más clara y saludable.


Testimonio IV

Más que entregar respuestas, Álex me ayudó a encontrarlas, guiándome en momentos de conflicto emocional y permitiéndome desarrollar herramientas para comprender mejor lo que estaba viviendo. Hoy puedo decir que existe un antes y un después de este proceso terapéutico en mi vida. Una de las cosas que más valoro es que cambió completamente mi visión de la terapia psicológica: entendí que no se trata solo de diagnósticos, sino también de contar con un acompañamiento profesional que aporta claridad, reflexión y apoyo en momentos importantes. Recomiendo plenamente su trabajo a cualquier persona que esté buscando orientación profesional, confianza y un espacio seguro para crecer y avanzar emocionalmente.

M. B.

Preguntas frecuentes


Sobre el proceso terapéutico

No necesitas tener un discurso preparado. Muchas personas llegan sin saber exactamente qué decir. La primera sesión es un espacio para comenzar a poner en palabras lo que puedas, incluso si es confuso o fragmentario. Lo importante es que haya un lugar donde eso pueda empezar a desplegarse.
No existe una duración fija. Algunos procesos son breves y focalizados; otros requieren más tiempo y profundidad. El ritmo lo marca lo que va apareciendo en tu decir y en el trabajo que se va construyendo sesión a sesión.
La frecuencia se acuerda en la primera sesión, según tus necesidades y posibilidades. En general, una vez por semana es un buen ritmo para sostener el proceso, pero puede variar caso a caso.
El trabajo terapéutico no siempre se traduce en cambios rápidos. A veces el movimiento ocurre de manera más sutil: en cómo se piensa, en cómo se nombra algo, en cómo se habita una situación. Cada proceso tiene su propio tiempo.
Sobre lo práctico

Sí. Atiendo en formato presencial y online. Ambas modalidades son igualmente válidas y se definen según lo que te acomode y lo que el proceso requiera.
El encuadre incluye un acuerdo sobre asistencia y cancelaciones, que conversamos en la primera sesión. La idea es cuidar el espacio terapéutico y darle continuidad al proceso.
Sí, trabajo con adolescentes y adultos. En el caso de adolescentes, la coordinación con adultos responsables se conversa caso a caso, respetando siempre la confidencialidad del proceso.
El valor de la primera sesión es de $30.000 y se informa antes de la cita. A partir de ahí, los honorarios del proceso se acuerdan en conjunto considerando frecuencia y modalidad.
Sobre dudas comunes

No es necesario llegar con un diagnóstico ni con una idea clara del problema. A veces el trabajo comienza justamente ahí: en intentar decir algo que todavía no tiene forma.
Es completamente esperable. El proceso no exige decirlo todo de inmediato. Cada persona encuentra su propio ritmo y su propio modo de acercarse a lo que le ocurre.
Acompaño a personas que atraviesan malestares diversos: ansiedad, depresión, crisis vitales, duelos, dificultades relacionales, experiencias traumáticas, ideación suicida, entre otros. Más que el diagnóstico, lo que importa es lo que te está ocurriendo y lo que necesitas trabajar.
Sí. La confidencialidad es un principio ético fundamental del trabajo clínico. Todo lo que se conversa en sesión queda resguardado, salvo situaciones de riesgo grave que requieran una intervención de protección — algo que, de ser relevante, se conversa con transparencia desde el inicio.